Insumos biológicos: la respuesta a los problemas de fertilidad del suelo

Ahora que los cultivos soportan temperaturas extremas y drásticos cambios climatológicos es buen momento para destacar cómo los insumos biológicos son la mejor respuesta a los problemas de fertilidad del suelo. El uso continuado de fertilizantes químicos, la situación de cambio climático que vivimos, la degradación de los suelos… Son muchos los factores que están afectando, y mucho, a la calidad del sustrato. A su fertilidad o capacidad para garantizar el óptimo desarrollo vegetal.

Y en ese contexto, la investigación de las empresas que nos dedicamos a la biotecnología agrícola está centrada en lograr los insumos más adecuados para esta nueva realidad. Una situación de suelos infértiles que, desafortunadamente, está cada vez más extendida. De hecho la fertilidad del suelo supone uno de los grandes retos que ha de afrontar la agricultura del futuro. Y en este punto es en el que tenemos que referirnos a los insumos biológicos en la medida en que proporcionan esa indispensable fertilidad. Y lo hacen a partir de los propios microorganismos del suelo.

Tipos de insumos biológicos

Biofertilizantes

Los biofertilizantes utilizan organismos vivos que ayudan a nuestros cultivos a la absorción de nutrientes.

Bioestimulantes

Los bioestimulantes constituyen formulaciones de sustancias naturales y organismos. Se trata de extractos botánicos, fitohormonas, ácidos húmicos y algas (como las Ascophyllum) que proporcionan el efecto fisiológico que las plantas necesitan en un momento crítico. Representan para ellas un grado de protección y resistencia útil para prevenir problemas futuros provocados por plagas, inclemencias, etc.

Su positivo impacto 👇

  • Un mejor rendimiento de los cultivos
  • Una mayor y mejor producción
  • Más valor nutricional
  • Mayor traspaso de micronutrientes de la raíz al tallo
  • Mayor tolerancia al estrés biótico o abiótico,  provocado por hidratación deficiente, carencia de sales minerales, contaminación…

Y es que los productos biológicos aplicados al sector agrícola son ante todo sostenibles. Por eso forman parte de esa agricultura que mira al futuro, al utilizar microorganismos y sustancias orgánicas como principio activo para producir una respuesta beneficiosa en el cultivo. Una agricultura, además, libre de toxicidad. Una agricultura residuo cero.

Insumos biológicos y suelos fértiles

A veces necesitamos un efecto sobre la zona radicular. Es decir, aumentar significativamente el crecimiento de raíces e influir también en la dinámica de las colonias de bacterias que habitan en ellas.

Es lo que logramos con biofertilizantes como Aminon Mar, uno de nuestros productos de la línea basada en aminoácidos. Como ya habréis imaginado por su nombre, es un extracto de algas rico en sustancias como auxinas, giberelinas, citoquininas y betaínas. Todas ellas ayudan al crecimiento y desarrollo de la planta, al actuar como una reserva natural de micro y macronutrientes. Una buena forma de alimentar la fertilidad del suelo.

En otras situaciones lo que nuestro cultivo requiere es que la materia orgánica sea fácilmente consumida. ¿Por qué? Porque así contribuimos a la mineralización, a un aprovechamiento de nutrientes más eficiente y a una mayor capacidad de retención de agua en el suelo, que también se traduce en el aumento la masa radicular.

La línea Maxiplant permite una absorción fácil de nutrientes, una mejora en la estructura del suelo y la capacidad de intercambio catiónico. Y es que activamos la vida microbiana. El resultado es un aporte extra de nutrientes y energía para los organismos del suelo y las plantas ligadas a ellos.

Y es que la vida nace de la vida. Y nuestros cultivos dependen en gran medida de otros organismos vivos.

Imagen con Licencia CCO

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